POR QUE LA MUJER EMBARAZADA DEBE IR A NATACIÓN
La natación no genera impacto a la hora de entrenar la resistencia aeróbica y anaeróbica, con altos resultados en el suministro de oxígeno obteniendo de esa forma muchísima energía (ATP), para regenerar tejidos.
Por eso los médicos obstetras recomiendan esta actividad no solo por la oxigenación que se le trasmite al niño, sino por relajar zonas del cuerpo que sobrecargan a la madre, esa satisfacción genera sustancias endocrinas como las llamadas hormonas de la felicidad (dopamina, serotonina, endorfinas), que dan bienestar a la mujer, transmitiendo al bebito salud.
Nadando se puede controlar el peso, promoviendo estabilidad a los sistemas del cuerpo, lo cual va a facilitar la gestación y el parto, pero lo más importante es que se consiguen beneficios psicológicos, logrando expandir la bioenergía, disminuyendo significativamente el estrés físico, biológico y/o emocional, que provocan los cambios físicos en la maternidad.
Es muy diferente una mujer embarazada con buena resistencia aeróbica, anaeróbica, más flexible, más fuerte, sin dolor, con peso controlado y en un ambiente social donde van muchas personas a buscar los mismos beneficios, generando una energía vibratoria a una misma frecuencia, lo cual expande nuestra conciencia y aceptación generando felicidad, con células arriba de los 200 Hz, para regenerarse y crear un ambiente protector y a la vez de mucho confort para su bebé.