🥩NO MEZCLAR ALIMENTOS ÁCIDOS CON ALCALINOS.
Hay una creencia que atiborrarse de carbohidratos de lo que sea me hará más resistente a una prueba larga o comer mucha azúcar también (calorías vacías), por eso algunos maratonistas piensan que unos días antes de la competencia deben cambiar su máximo del 65% de los carbohidratos hasta el 70% o más, advirtiendo un aumento en el consumo de pan, cereales o pastas; donde una cena antes del evento puede ser una pizza, una pasta con carne o atún, un desayuno consiste en jugo de naranja, huevos, 2 TOSTADAS, queso y jamón; luego a competir, después de competir y sin analizar almuerza: ARROZ, FRIJOLES, LECHUGA, TOMATE, PAN, REFRESCO DE FRUTAS.
Ese montón de carbohidratos lejos de elevar su rendimiento lo puede disminuir, tanto carbohidrato junto baja el factor de crecimiento insulínico tipo I (Igf-1), con lo cual se baja la hormona del crecimiento afectando la regeneración del tejido nervioso, afectando su mielinización (la capa aislante que recubre los nervios para permitir que los impulsos eléctricos se transmitan de manera rápida y eficiente a lo largo de las neuronas).
Esa afectación hace que las respuestas motoras de un atleta sean más lentas, otro problema es la malísima combinación de los carbohidratos, por ejemplo; arroz o cereal feculoso incompatible con el frijol o leguminosa proteica vegetal feculosa, esa combinación fermenta el arroz, pudre y fermenta el frijol, haciendo una digestión difícil de conseguir.
Uno necesita enzima ptialina con la saliva (arroz), el otro enzima pepsina con ácido clorhídrico en el estómago; estos alimentos juntos desactivan dichas enzimas digestivas tardándose hasta 12 horas en digerirlos en lugar de 3 horas, generando así toxinas que cansan al atleta y enferman a las personas.