🥩GRASAS, PROTEÍNAS Y CARBOHIDRATOS.
Si no se está comiendo un animal (pollo, res, cerdo, cordero, conejo, pavo, tilapia, salmón, trucha, atún, búfalo, iguana, venado, etc.), o algo que sale de éste (leche, sangre o huevos), no es proteína animal; o si no se está comiendo una pelota de manteca, o se está bebiendo un aceite no es una grasa, o sea, si come carne es proteína, si come manteca o aceite es grasa, todo lo demás que sobra desde un brócoli hasta un arroz, pasando por una fruta hasta llegar a un chayote es un CARBOHIDRATO.
Cuando escuchamos a un atleta decir que los carbohidratos son el mejor amigo de los atletas de resistencia (triatlonistas, corredores de fondo, nadadores de aguas abiertas, ciclistas de ruta, etc.), es porque una dieta rica en carbohidratos se cree que aumenta la resistencia a los esfuerzos fuertes y prolongados, porque el cuerpo no puede utilizar bien las grasas.
Esa incapacidad de generar 147 moléculas de ATP a partir de las grasas vs. la debilidad energética producida a partir de los carbohidratos con apenas 38 moléculas de ATP, se debe a que los carbohidratos necesitan insulina en grandes dosis para sacarlo del torrente sanguíneo, donde verdaderamente es un veneno. Si hay insulina el cuerpo pierde la posibilidad de comerse la grasa guardándola en vísceras y debajo de la piel para vernos regordetes.
En nutrición lo que recomiendan es entre un 50% y un 65% de hidratos, de un 20% a un 25% de proteínas y de un 15% a un 20% de grasas, ese cálculo es fácil de analizar en necesidades nutritivas mínimas para las personas que no hacen grandes esfuerzos físicos; desafortunadamente no para las necesidades de los deportistas, sin mencionar el desconocimiento de elementos nutritivos importantes para un óptimo rendimiento deportivo, pero muchas personas sedentarias o deportistas, consumen más carbohidratos de los que necesitan, con dietas de hasta un 80% o 90% de carbohidratos y muchos son simples, es decir, solo proporcionan calorías (energía requerida para elevar un grado centígrado un kilogramo de agua bajo ciertas condiciones), sin vitaminas, minerales y otros nutrientes importantes (carbohidratos vacíos), con la idea errónea de tener cuerpos más energéticos, consiguiendo sólo cuerpos regordetes, diabéticos, hipertensos, adoloridos y sumamente cansados por tener un metabolismo empobrecido o “avejentado”.
Arturo Calvo N.
Entrenador De Alto Rendimiento Deportivo.