🏊♀️AGUAS ABIERTAS Y LA RESPIRACIÓN.
Cuando se está en mar abierto, lagos o ríos nadando, se le llama aguas abiertas.
En aguas abiertas levantar la cabeza mientras se bracea significa bajar nuestro centro de gravedad para “hundir” el cuerpo.
Levantar la cabeza produce una mayor resistencia al agua al perder la posición hidrodinámica y volver a ella; esa acción suma resistencia y eso demanda más esfuerzo.
Lo mejor es respirar a los lados y solo sacar los ojos al frente como “ojos de cocodrilo”, levantando el mínimo la cabeza, pero teniendo cierto campo de visión para saber la dirección a la que va.
Sin embargo, respirar a ambos lados no siempre es posible, menos si existe oleaje, ya que si vienen del lado que se desea respirar se podría tragar agua de mar. Tragar agua salada te deja sin oxígeno mientras te va deshidratando. Si hay oleaje fuerte se debe respirar unilateralmente y del lado contrario al oleaje.
El ritmo de respiración con respecto a la frecuencia de las brazadas es más amplio en aguas abiertas, en lugar de respirar por cada 3 brazadas, se puede respirar por cada 6 a 10 brazadas suaves y largas que permitan ir botando el aire suavemente por la nariz dentro del agua; nunca botarlo cuando la cabeza sale del agua a los lados o al lado.
Cuando se saca la cabeza del agua a los lados o al lado es el momento ideal para tomar aire, no para botarlo y tratar de tomar aire, ese lapso de tiempo no da para realizar ambas acciones.
Al tomar aire al lado si puede mira al frente y se mete la cabeza nuevamente al agua dirigida al fondo para volver a remar y repetir cada 6 brazadas la respiración y mirada al frente con “ojos de cocodrilo”.