🏊♀️AGUAS ABIERTAS Y ESTILO LIBRE.
Los que entrenan para aguas abiertas son nadadores mayormente de resistencia aeróbica. Realizan pruebas en lugares abiertos como el mar, lagos o ríos.
El entrenamiento para aguas abiertas a pesar puede darse en piscina sin fin o en piscina convencional de 50 mts, 25 mts,18 mts y hasta 12 mts.
Una distancia de 25 kilómetros se considera ultra – maratón de natación, la respiración deja de ser solo técnica y se convierte en una herramienta energética y mental. Estar fuera de una pila sin bordes y con el fondo constante donde los pies no tocan el suelo, se le considera aguas abiertas, y como se mencionó, la práctica de la forma física puede darse en piscina pero se debe pulir fuera de ella.
Practicar en el mar es totalmente necesario para dominar la ansiedad; a ese nivel, la eficiencia extrema es lo único que evita el agotamiento. Una técnica depurada consiste en que la persona nade relajada y deslice más para generar menos fatiga muscular y mental, hasta controlar el temor y la frustración, evitando la desesperación que podría llevar al sentimiento desesperado de salir del agua estando por ejemplo a 300 mts dentro del mar.
Entrenar en el mar es la clave que finalmente lleva al atleta al aprendizaje, dominar su cuerpo para poder mantener una correcta postura con movimientos sincronizados, evitando el agotamiento prematuro.
Encontrar la coordinación es el punto al que se llega para no caer en movimientos errados afectando la técnica, un error que ralentiza el avance pero que a la vez lleva a la fatiga temprana.
En aguas abiertas el estilo por elección es el libre. En ultra – distancia, el objetivo es mantener una oxigenación constante sin elevar las pulsaciones. La estrategia puede ser respirar cada 3 brazadas todo el tiempo, buscando equilibrar la carga muscular y evitar lesiones por sobrecarga en un solo hombro tras muchas rotaciones.
Si se respira cada 3 brazadas se alterna el hombro por el cual se respira, una vez izquierda y la próxima derecha. Sin embargo se debe realizar avistamiento; es aquí donde se evita levantar la cabeza, esa errada forma rompe la horizontalidad y se pierde muchísima energía. La técnica del “cocodrilo” es levantar solo lo ojos, lo necesario para ver la referencia, sin sacar la nariz ni la boca por delante. Una vez se avista por donde se va, inmediatamente después, se gira la cabeza hacia el lado para respirar nuevamente, jamás se respira cuando los ojos miran al frente (técnica cocodrilo) ya que para respirar en ese punto se debe sacar la nariz y la boca hundiendo las caderas para perder deslizamiento o frenar de todo el avance y recuperar la horizontalidad es terriblemente agotador.
La técnica de “cocodrilo” permite ubicarse mientras se realiza brazadas largas y se respira a los lados en un estilo libre donde la respiración es bilateralmente. La exhalación suave de manera constante debajo del agua permitir deslizar más para ir en línea flecha y avanzar como si se fuera en canoa. Esa exhalación controlada bajo el agua evita la acumulación de CO², que es lo que causa la sensación de “falta de aire” y pánico.
Se podría intentar la orientación con la técnica “cocodrilo” cada 6 a 10 brazadas, dependiendo de las corrientes y es exactamente aquí donde se debe perfeccionar el respirar en el “hueco” que crea la cabeza al avanzar (arco de proa). Por ejemplo si las olas vienen de la derecha, se debe respirar por la izquierda para evitar tragar agua.
Aguas abiertas significa sutileza, suavidad, es esa energía femenina que aumenta la energía masculina, no importando si es un nadador o una nadadora; dicho de forma distinto yin da soporte y protección para que yang pueda ejecutar con todo su potencial, quiere decir, que un nadador equilibrado (yin-yang), dentro de su suavidad y sutileza yin, irá más rápido desde su fortaleza yang que es conciso y rápido, en busca de un control mental.