💡MAGNESIO:
El magnesio es un mineral. El ion del magnesio es esencial para todas las células vivas, permitiendo a los nutrientes circular hacia el interior de las células, evitando por ejemplo la osteoporosis al empujar el calcio dentro de los huesos, no promoviendo que el calcio baje en sangre porque empieza a alojarse en arterias, corazón, riñones, poniendo lo duro suave y lo que debe ser suave lo pone duro.
Tomar cualquier magnesio es igual, lo que se busca es tener magnesio y todos al caer al estómago y recibir ácido clorhídrico, se convierten en cloruro de magnesio; por lo tanto ningún magnesio es mejor que otro magnesio.
Lo que sucede es que unido a una sal diferente como el citrato, el oxalato, el lactato, el malato, el sulfato, el bisglicinato, el óxido y el cloruro, puede dar diarrea, te puede estreñir, te puede dar acidez.
El mejor podría ser el magnesio que unido a una sal “Equis” te baje los síntomas de deficiencia de magnesio de forma rápida, no produzca acidez, no produzca gastritis, pero que te baje la presión arterial, el insomnio, los dolores de cabeza, los calambres musculares por deficiencia de magnesio. En realidad no es ¿cuál magnesio se debe tomar, es por qué?
Lo más importante es evitar el infarto por deficiencia de magnesio, pero si el riesgo al infarto es por elevación de la lipoproteína A (Lp(A)) elevada, el magnesio no va a ayudar a menos que el magnesio tenga lisina.
Cualquier magnesio sirve, todos se absorben, siempre y cuando no tenga calcio. Cualquiera contribuye contra la taquicardia, el insomnio, los dolores de cabeza, la piedra del riñón, destapando arterias, corrigiendo la hipertensión, aliviando los músculos.