đ„©”GOLPEAR LA PARED”.
Un corredor de maratĂłn o ultra maratĂłn describe “golpear la pared” de la siguiente forma:
Cuando se llega al km 30, los siguientes 12 km (si es maratĂłn), o los 31 km (si es una ultramaratĂłn de 61 km), el cuerpo se siente golpeado, cansado y es aquĂ donde la mente te empieza hacer “jugarretas”, se siente una pesadez, que no se va poder seguir, mucha sed, se deja de sudar y la piel se llena de sal; los pensamientos como:
. la meta estĂĄ muy lejos,
. no voy a lograrlo,
. mi cuerpo no puede,
. por qué demonios me metà en esto,
. mis piernas no dan,
. me duelen los pies que estĂĄn rotos…,
. ¿qué hago? y tanto que entrené.
Todo eso le empieza a suceder al corredor de maratĂłn o ultramaratĂłn porque el cerebro no puede quemar grasa como combustible como lo harĂa un mĂșsculo esquelĂ©tico mientras dormimos o estamos en reposo, es decir, el mĂșsculo prefiere grasa en lugar de azĂșcar para generar energĂa (147 molĂ©culas de ATP).
Entonces, si comemos carbohidratos, necesitamos niveles altos de la hormona insulina, de lo contrario no se puede degradar el azĂșcar que “baila” por la sangre; en la sangre y fuera de las cĂ©lulas el azĂșcar no provee energĂa (38 molĂ©culas de ATP), ya que tanta azĂșcar en nuestro torrente sanguĂneo necesita salir de ahĂ para que no ocurra un desorden metabĂłlico. Si el azĂșcar se queda en sangre, Ă©sta no solo no aporta energĂa, sino que es tĂłxica para nuestro cuerpo.
Cuando estamos dormidos los niveles de azĂșcar en sangre bajan al suprimir la ingesta de carbohidratos, entre mĂĄs se duerma, mĂĄs tiempo tiene el cuerpo de gastar la azĂșcar acumulada (ayuno de carbohidratos). Por eso los diabĂ©ticos tipo ll, no pueden aplicarse la insulina en ayunas porque sus niveles de azĂșcar han bajado, si se aplican la insulina en ayunas sufren un bajonazo de azĂșcar (hipoglicemia) descompensando el cuerpo al grado de sentir debilidad extrema y desmayo; si en ayunas comieran grasa, por ejemplo huevos, poquito aguacate, carne, vegetales y otras fuentes de grasa, no necesitarĂan aplicarse el medicamento, pero el negocio es darles azĂșcar despuĂ©s del ayuno conseguido al dormir unas ocho horas, para que sigan comprando el medicamento. Es decir, para introducir la insulina sintĂ©tica, necesariamente debo consumir ANTES carbohidratos = azĂșcar, porque si comemos grasa NO necesitamos la insulina en medicamento = se acabĂł el negocio.
Para los corredores comedores de azĂșcar, que basan su dieta en cereales, leche, frutas, panes, pastas, papas, yuca, camote, elotes, plĂĄtanos, garbanzos, frijoles, lentejas y otros grandes contribuyentes de azĂșcar, mientras estĂĄn descansando, no pueden comer carbohidratos o azĂșcar, permitiĂ©ndole al cuerpo un respiro y una regeneraciĂłn (sueño reparador).
Dormir largas horas diariamente crea un dĂ©ficit calĂłrico, que lleva a la pĂ©rdida de peso. Sin esos carbohidratos entrando al cuerpo, el pĂĄncreas no segregarĂĄ insulina, sin insulina el cuerpo tiene la oportunidad de quemar grasa; tambiĂ©n durante el ejercicio continuo uniforme no menor a los 20 min y continuando a intensidades de entre el 50-60% de la frecuencia cardiaca, la grasa es el combustible preferido por los mĂșsculos, porque a diferencia de los carbohidratos que dan 38 molĂ©culas de ATP, las grasas aportan 147 molĂ©culas de ATP.
El cerebro vendrĂa a ser el bebĂ© por asĂ decirlo de nuestro metabolismo, a pesar de estar compuesto de muchĂsima grasa, en sus membranas y en la mielina (aunque poco o nada como triglicĂ©ridos) el cerebro no puede quemar grasa, ya que estĂĄs molĂ©culas son muy grandes como para poder traspasar la membrana cerebral, y en personas comedoras de carbohidratos el cerebro necesita azĂșcar para alimentarse.
Un cerebro humano requiere al dĂa 600 kcal para funcionar y regenerarse adecuadamente; con un peso de solo 3 libras, un cerebro come alrededor de 10 veces el promedio de uso energĂ©tico por libra comparado con el resto del cuerpo, es por eso que al cerebro le llega tantĂsima sangre, un faltante de sangre crearĂa un dĂ©ficit en el suministro de combustible, en oxĂgeno y comida para mantenerse fresco y sano. Sin embargo, hay que entender que las personas a pesar de comer tanta azĂșcar y basar la dieta al 65% de carbohidratos o mĂĄs, las 600 calorĂas que requiere el cerebro para mantenerse nutrido no llegan, lo mĂĄs intrigante es que a pesar de que el cerebro es un excelente quemador de azĂșcar, Ă©ste no posee reservas de glucĂłgeno como las tiene el resto del cuerpo tal es el caso del hĂgado como glucĂłgeno hepĂĄtico y en los mĂșsculos como glucĂłgeno muscular. Si una persona come el 65% de carbohidratos del 100% de su dieta diaria, el cerebro serĂĄ absolutamente dependiente minuto a minuto de mucha sangre con azĂșcar, pero esa poca energĂa que da el azĂșcar que son apenas 38 molĂ©culas de ATP, son repartidas en todo el cuerpo y los mĂșsculos son grandes demandantes compitiendo contra el cerebro en la obtenciĂłn de calorĂas; la otra deficiencia de comer carbohidratos es que si aumentamos su ingesta, el exceso de carbohidratos se convertirĂĄ en grasa engordĂĄndonos y no alimenta el cerebro (anorexia cerebral), en ambos casos comiendo poco carbohidrato o consumiendo mucho carbohidrato el cerebro no obtiene las 600 calorĂas diarias que necesita para estar sano.
Entonces un ultramaratonista quemador de azĂșcar, gastarĂĄ sus reservas de glucĂłgeno hepĂĄtico y sus reservas de glucĂłgeno muscular, sin glucĂłgeno no tiene la fuente energĂ©tica para producir las escasas 38 molĂ©culas de ATP, esa disminuciĂłn transitoria del azĂșcar en sangre provocarĂĄ una intensa respuesta fisiolĂłgica donde:
. aumenta el ritmo cardĂaco,
. aparecerĂĄn temblores,
. habrĂĄ ansiedad y sed, provocando “chocar contra la pared” o bonking,
. el cerebro por su parte pedirĂĄ comida, y su forma de comunicarle al atleta es con dolor de cabeza, mareos o pensamientos negativos ante el evento que estĂĄ tratando de terminar.
Si el ultramaratonista no es un quemador de azĂșcar, sino un quemador de grasa, es un atleta cetoadaptado, quiere decir que no necesita insulina para generar energĂa o ATP, y como quemar grasa produce cuerpos cetogĂ©nicos estos pueden atravesar la membrana cerebral, ya que a diferencia de la grasa son mĂĄs pequeños, pero con la capacidad de darle al cerebro las 600 calorĂas diarias para mantenerse al 100% alimentado y soportar un 60% mĂĄs el estrĂ©s emocional que demanda una ultramaratĂłn, otra advertencia es que el ser humano posee un almacenamiento mĂnimo de 40 mil en grasa para ser quemadas, sin carbohidratos, no se produce insulina y sin insulina el atleta tiene acceso a las calorĂas provenientes de la grasa y como son 40 mil o mĂĄs el atleta tiene muchas calorĂas para alimentar a los mĂșsculo con un sĂșper combustible que genera 147 molĂ©culas de ATP, sin competir con el cerebro, en ambos lados el cerebro y los mĂșsculos obtendrĂĄn todas las calorĂas necesarias para evitar “chocar contra la pared” o bonking.