㊗️LA SUCEPTIBILIDAD A LOS SÍNDROMES EXTERIORES O ENFERMEDADES DE ORIGEN CLIMÁTICO E INTERIORES O ENFERMEDADES DE ORIGEN EMOCIONAL.
Cuando el ser humano pierde recursos por conflictos emocionales no resueltos, por alimentación deficiente, sedentarismo, falta de descanso, mal dormir, uso de drogas legales e ilegales, se volverá susceptible a los síndromes exteriores y se complicará al pasar a los síndromes interiores.
Un síndrome exterior es la etapa inicial de las enfermedades exógenas, es caracterizada por cursos cortos y aparición repentina, también conocidas como los 6 excesos de origen climático:
.. frío del riñón, que se caracteriza por tener palmas y plantas frías, debilidad lumbar, dolor de rodillas, lívido bajo por caída de la testosterona libre, al igual que cansancio extremo repentino. La recomendación inmediata es dejar de comer carbohidratos para empezar a comer grasas.
.. viento del hígado, que se caracteriza por perder bruscamente el conocimiento, dolor de cabeza, vértigo o mareo como estar en barco, temblores, pérdida del balance, impaciencia, entumecimiento de los miembros, ojos secos. Recomendación inmediata, ayuno por tres días tomando agua con limón, suspender frutas, solo consumir papaya, no comer carbohidratos en exceso y tampoco comer grasa en exceso, suspender las bebidas alcohólicas y las drogas legales e ilegales, hacer ejercicio aeróbico 20 min continuo uniforme por lo menos de día por medio.
.. fuego y canícula del corazón, taquicardia, lengua lenta donde cuesta hablar, falta de aire, hinchazón en las piernas. Recomendación inmediata, tomar agua, descansar mucho, consumir ajo y perejil, estirar 20 min todos los días, no comer azúcar, suspender la sal por 3 semanas, después de las tres semanas sin carbohidratos, consumir sal y empezar a caminar 30 min continuo uniforme rápido todos los días.
.. humedad del bazo páncreas, pesadez de cuerpo y cabeza principalmente al levantarse por las mañanas, lagañas, náuseas, vómito, falta de apetito, fatiga y poco ánimo de hacer cosas. Recomendación inmediata, comer líquido como sopas sin féculas, más sustancia, tomar infusiones de perejil con abundante agua, realizar, caminatas de 20 min continuo uniforme a media velocidad todos los días.
.. sequedad del pulmón, dificultad para respirar, tos entrecortada y seca que no mejora, cansancio, desconsuelo de susto permanente. Recomendación inmediata, dejar los carbohidratos, comer proteínas con ensaladas sin féculas, tomar jarabe de: cebolla morada, con jengibre y limón ácido; 3 cuchadas grandes de 3 a 4 veces al día, hacer ejercicio aeróbico, trote o caminata continuo uniforme por 40 min.
Un síndrome interior, es mal escondido endógeno, es caracterizada por cursos largos y difíciles de erradicar, también conocidas como 7 sentimientos.
Sabemos que las energías de las emociones tocan nuestro cuerpo produciendo cascadas de sustancias mensajeras, asociadas con el tipo de emoción experimentando y produciendo de esa forma una serie de cambios fisiológicos y conductuales.
Emociones, reacciones, cambios y respuestas están asociados a la vez a los pensamientos, ideas, creencias y visiones que tengamos acerca de nosotros mismos, los otros, el mundo, lo que la realidad es. Todo configurados bajo programas mentales complejos e interconectados entre sí, que terminan siendo la base y estructura de nuestra personalidad, lo que nos acostumbramos a llamar “quien soy”.
Es por lo anterior, que no resulta nada fácil cambiar reacciones y conductas encajados en ese tipo de programación que, por lo general, es inconsciente en un 95% de las veces. Y cuando hablamos de inconsciente, no solo se refiere a elementos emocionales, mentales, imaginería o fantasía, para citar algunos, sino que estamos hablando de que ello toca un sistema esencial para nuestra existencia; cual es el sistema nervioso autónomo responsable de todas las funciones vitales del soporte y mantenimiento de nuestra vida:
.. respiración,
.. digestión,
.. circulación de sangre,
.. latir del corazón,
.. funcionamiento celular,
.. filtración de impurezas,
.. inmunidad,
.. coordinación entre todos los niveles de organización de nuestro organismo,
.. procreación, etc.
Nuestro cuerpo funciona bajo una increíble precisión, eficacia y eficiencia gracias a su propia inteligencia, POSIBLE de ser movida por nuestra intención y decisión.
Esos ejes autónomos son fundamentales para la supervivencia, ya que si existe una amenaza real a la integridad física se activan los mecanismos de defensa, huida o congelamiento.
En el caso de amenaza a la integridad física real, se activan las glándulas adrenales para producir los efectos fisiológicos del estrés que resultan en cambios hormonales, especialmente en la liberación de la adrenalina, cortisol e insulina para consumir glucosa, para así generar soporte ante el estrés. Si la activación del estrés, es necesario, podemos sobrevivir ante la amenaza a la integridad física real; sin embargo los conflictos emocionales no resueltos pueden activar el estrés en automático sin que nos enteremos, al darle señales al cuerpo de que existe una amenaza a la integridad física, que en enfermedades endógenas, esa amenaza no es real, porque la señal energética emocional convierte la amenaza irreal en una amenaza real, en otras palabras se activan hormonas de supervivencia sin que nuestra integridad física esté en peligro.
Si el balance del sistema nervioso autónomo agrega fortalezas al organismo, su buen funcionamiento permite transmitir impulsos nerviosos desde el sistema nervioso central hasta la periferia para estimular los aparatos y sistemas orgánicos periféricos, brindando la capacidad de crecer y sanar, lo que es igual a tener buena salud, mientras que el desbalance o estrés conduce a enfermedad.
A partir de ese desbalance pueden producirse diferentes signos y síntomas iniciales, que terminan enfermándonos realmente cuando no logramos enfrentar adecuadamente la situación y bajar los niveles de estrés, por lo que la sobrecarga que ejerce el mismo, termina rompiendo las conexiones, usualmente en el punto más débil, lo cual puede estar asociado a predisposición genética, trauma previo, daño anterior, toxinas, etc.
Entonces, el exceso de miedo debilitará el riñón, el exceso de cólera debilitará al hígado, el exceso de alegría y terror debilitará al corazón, el exceso de nostalgia debilitará el bazo páncreas, el exceso de tristeza y abatimiento debilitará al pulmón. Es decir, depende de cómo operamos desde la epigenética, como se mencionó anteriormente y contribuimos resolviendo conflictos emocionales, comemos bien, descansamos o, por el contrario, no logramos percatarnos de las cosas por atender a tiempo, ni alcanzamos las soluciones a tareas o conflictos del momento, por lo que quedan pendientes, de forma que agregamos estrés al organismo; ese nos pone en alerta sin la necesidad de estarlo.
Cuando se dispara nuestro sistema de alarma – sistema nervioso simpático – que es una de las ramas del sistema nervioso autónomo, siendo éste el que controla las reacciones y reflejos viscerales, las células detienen el proceso normal de mantenimiento, fallando en la regeneración y el crecimiento, ya que el organismo entra en emergencia y toda la actividad interna se dirige a la posibilidad de lucha, huida, congelamiento – las tres respuestas automáticas de supervivencia -.
Este estado de alarma ante una amenaza real a la integridad física, debería producirse solamente en condición de emergencia, para que el resto de actividades necesarias sólo se detengan por unos minutos y luego se restauren, una vez resuelta la situación de alarma, ya que mientras eso no suceda las células literalmente se cierran y nada entra o sale de ellas; lo cual es igual a que, durante ese período, no reciben suficiente alimento ni oxígeno, como tampoco pueden liberar todos los desechos y toxinas como los ácidos de desecho metabólico, por ejemplo: ácidos carbónicos, ácidos de desecho úrico, ácidos de desecho graso y otros, al mantenerse en constante estrés. Es así, como todo se detiene, con excepción de lo que es necesario para sobrevivir, resultando en un ambiente celular tóxico que no permite reparación ni crecimiento. De esta manera activamos VULNERABILIDADES genéticas y habitamos el camino de las enfermedades exteriores o de origen climático y las enfermedades interiores o de origen emocional; recordando por supuesto, como dicen algunos, que una célula en reparación, regeneración y crecimiento, no es vulnerable a la enfermedad.
Es claro, entonces, que la célula no está preparada para mantener las respuestas de alarma por largos períodos de tiempo sin tornarse vulnerable al desbalance y la enfermedad, explicando por qué, la depresión crónica o la preocupación nos pueden llevar a la muerte.