🥑 PASAR DE QUEMAR AZÚCAR A QUEMAR GRASA.
Si a una persona hipotéticamente se le reducen las calorías diarias a una dieta de 1200 calorías, con una distribución del 70% de grasa, 20% de proteínas y 10% de carbohidratos o 30 gramos máximo de azúcar que son unas 120 calorías de carbohidratos, aunque las calorías son muy bajas, el cuerpo puede empezar a transformar su sistema energético de quemar azúcar hacia quemar grasa. Si esa distribución de dieta se sostiene por 3 semanas, el cuerpo entenderá que la insulina es una hormona que debe bajar, aunque las calorías se vayan subiendo hasta el doble para consumir 2400 calorías, pero tratando de bajar más el porcentaje de azúcar para mantenerlo en unos 30 gramos de carbohidratos diarios al bajar los carbohidratos al 5% y aumentar las grasas al 75% para mantener el 20% en proteínas.
Si la ingesta de carbohidratos es muy baja el metabolismo prescindirá de los carbohidratos como fuente débil primaria de energía, por lo tanto, el páncreas no se verá forzado a producir la hormona insulina, en otras palabras, al suprimir los carbohidratos, no será necesaria grandes dosis de dicha hormona.
Si la insulina se baja, se abre una apertura a la quema de grasa, quiere decir que, en presencia de insulina, la grasa se almacena, porque ésta hormona impide quemarla, engordando. Comer postres altos en carbohidratos engordan, lo mismo sucede a los que son prediabéticos, diabéticos tipo ll y se suministran insulina sintética (medicamento).
Cuando una persona no se ha creado una resistencia a la insulina para llegar una pre diabetes, donde las células se resisten a aceptar la insulina, porque se han saturado de azúcar, o no han lesionado el páncreas para condicionar el metabolismo a una diabetes tipo ll, evitando comer desaforadamente carbohidratos, las células reconocen la hormona insulina y no se resisten a ella, o el páncreas funciona bien para producir la insulina necesaria para no morir cada vez que se consumen carbohidratos y el azúcar en sangre se eleva a más de 110 mg/dL.
Si no se consumen carbohidratos, automáticamente la insulina baja, por esa razón un diabético tipo ll que pasa la noche durmiendo y no come carbohidratos, amanece con los niveles de azúcar en sangre estables.
Cuando se condiciona el metabolismo y éste nos advierte de buena manera que comemos demasiados carbohidratos, es cuando se manifiesta la prediabetes o la diabetes tipo ll y a partir de ahí, constantemente la insulina en sangre no tendrá un control por parte del cerebro hacia la célula. Quiere decir, que el tomar medicamentos para controlar el azúcar en sangre, es un mal que te mantiene enfermo pero con vida; la razón es la pérdida de comunicación entre las células y el cerebro, al perderse ese eje célula-cerebro-páncreas-célula. Ahora la insulina debe ser suministrada de la forma sintética buscando la forma menos incorrecta, pero jamás será la correcta y precisa que realiza nuestro metabolismo salvaje, por eso la insulina siempre está crónicamente presente en sangre, al tomar diariamente el medicamento insulínico sintético, dando como resultado niveles de insulina constantemente presentes en sangre, como si la persona comiera carbohidratos desesperadamente todo el día, con lo cual, el medicamento siempre impedirá por exceso de insulina en sangre, que una persona queme efectivamente la grasa y en su lugar la guarde como futura reserva energética, pero sin poder usarse efectivamente, para vivir el resto de sus días gorda.
A un prediabético o más avanzado a un diabético tipo ll, siempre se le recomienda comer carbohidratos antes de usar medicamentos para bajar el azúcar, de esa forma hay una certeza de que pasará el resto de su vida consumiendo medicamentos para bajar el azúcar, ya que si no consume carbohidratos, no necesita los medicamentos que bajan el azúcar. Si un prediabético o un diabético tipo ll no consume carbohidratos puede prescindir de los medicamentos y restablecer su organismo para dejar de ser un prediabético o diabético tipo ll, y así convertirse en un poderoso quemador de grasa.
Si un quemador de azúcar deja de consumir carbohidratos, no necesitará grandes dosis de insulina, porque se convierte en un quemador de grasa, al optar por esa poderosa fuente energética como la principal, empezará a generar mucha energía al tener la opción de obtener muchas calorías de la grasa almacenada en su cuerpo, con lo cual puede regenerar o sanar cualquier déficit metabólico como lo es la diabetes tipo ll.
Quemar grasa en lugar de azúcar, tiene la ventaja de no necesitar insulina y además la grasa no se almacena en el tipo de grasa que forman las “llantas”, es por eso que las personas adelgazan.
Sin consumir carbohidratos por 7 días continuos, la hormona insulina bajará y si ésta baja, la grasa se quemará efectivamente para producir energía y en ese proceso de quemar grasa se producen cetonas, elevándose en suero de 1-2 milimolares, convirtiéndose ahora en la mitad del suministro de combustible del cerebro, ya para ese momento si alguien desea ayunar, la tarea será sencilla, en cuanto a los músculos, casi la totalidad del combustible utilizado para contraerse proviene de las grasas endógenas o propias del cuerpo o de las “llantas”, también si se comen grasas, éstas serán utilizadas como fuente energética. Ahora la persona empezará a tener un metabolismo similar al de un nómada – cazador – recolector.
Sin consumir carbohidratos, las calorías que el cerebro requiere estarán disponibles cuando se quema grasa, sin ser inadecuadamente almacenada para evitar engordarnos. Al quemar grasa se produce una regeneración mientras se adelgaza. Con ese sistema energético desde las grasas, las personas no se sienten desvanecidas aun realizando ayuno.
En la 1era semana de supresión de los carbohidratos, el cuerpo empieza a quemar la grasa que sobra, o las “llantas” que tanto disgustan, por tal razón se pierden medidas corporales para lucir delgado, además de que el cerebro ya se alimenta de un 60% de cetonas provenientes de la degradación de las grasas.
Si se continúa por 2 semanas la supresión de carbohidratos, la compensación que realiza el cuerpo para convertir los músculos en azúcar a partir del proceso metabólico conocido como gluconeogénesis empezará a bajar notablemente la dependencia hacia los aminoácidos glucogénicos ¿qué significa esto? que ya no es necesario activar la proteólisis destruyendo las proteínas musculares para liberar aminoácidos en la sangre y transformarlos en alanina para que posteriormente el hígado fabrique glucosa desde elementos no glúcidos, para satisfacer la pequeña fracción de energía que el cerebro demandaba en la 1era semana por la falta de azúcar provocada claro está, por la eliminación de los carbohidratos de la dieta y por falta de cetonas que aún no son la fuente principal de energía.
A partir de la 3era semana sin ingerir carbohidratos, los niveles de cuerpos cetónicos prácticamente suben a un rango estable y seguro, evitando la cetoacidosis metabólica diabética al producir niveles elevados de cetonas, otorgando al organismo la posibilidad de obtener muchas calorías las 24 horas del día para regenerarse; esa homeostasis o acomodo interno, para mantener la condición interna estable compensando los cambios de la dieta, de no utilizar los carbohidratos para generar energía, cambiando a quemar grasa para generar energía, entre más tiempo se prolongue la no ingesta de carbohidratos mejor será el flujo de combustible hacia el cerebro desde las cetonas.
¿Qué significa tener un excelente flujo de calorías hacia el cerebro? Que un aumento en la nutrición cerebral sin cortar suministros hace que la cantidad de calorías sea la adecuada para que el cerebro funcione al 100% en sus funciones básicas precisas – automáticas, sin competir por calorías para el resto de sus funciones; por ejemplo, las que debe realizar el sistema endocrino o las diferentes glándulas del cuerpo responsables de suministrar las hormonas para funcionar adecuadamente a nivel metabólico al regalarnos:
.. hormona del crecimiento o GH, que estimula el crecimiento, la reproducción celular y la regeneración,
.. la prolactina o PRL, que estimula el desarrollo de los ácidos mamarios y la traducción de los genes para las proteínas de la leche,
.. hormonas esteroides como el cortisol, la aldosterona y la testosterona,
.. hormona insulina encargada de aceptar el azúcar en sangre para no morir al consumir carbohidratos,
.. hormonas tiroideas como la T4, que regula actividades metabólicas y la T3, que estimula el metabolismo de los hidratos de carbono y las grasas, activando la captación de oxígeno, así como la degradación de proteínas dentro de las células,
.. hormona paratiroidea o PTH, que facilita la absorción del calcio, la vitamina D y el fosfato, al mantener un pH estomacal de entre 1 y 2,
.. hormonas desde las gónadas sintetizadas a partir del colesterol, como los estrógenos y gestágenos ideales para preparar el aparato reproductor femenino para la recepción del esperma y la implantación del óvulo fecundado,
.. hormonas desde los ovarios, desde los testículos como los andrógenos para el desarrollo del aparato genital masculino y otras hormonas para mantener el balance en las numerosas funciones de los órganos y los tejidos (metabolismo salvaje).
Ese balance que genera el metabolismo salvaje, manteniendo los ejes cerebrales del hipotálamo – pituitaria y las diferentes glándulas endocrinas como el hipotálamo, la hipófisis, la pineal, la tiroides, las paratiroideas, las suprarrenales, los ovarios, los testículos y el páncreas, totalmente estable, para no padecer de problemas urológicos, ginecológicos, de diabetes, de obesidad, de déficit de energía al presentar hipotiroidismo y otros trastornos metabólicos por no poder utilizar calorías para regenerarse, etc.
Esa NO competencia entre los músculos y el cerebro, cuando se obtiene eficientemente calorías desde un sistema energético proveniente de las grasas y por lo tanto no importa las calorías consumidas, ya que en grasas el cuerpo dispone de un mínimo de 40 mil calorías, dispuestas a ser quemadas y no guardadas, hace que medir calorías para no engordar sea un asunto exclusivo de personas que comen carbohidratos en otras palabras, sino se consumen carbohidratos para vivir del azúcar y se cambia por comer grasas para vivir de la grasa se dejan de medir calorías, a diferencia de las dietas basadas en carbohidratos donde se deben medir calorías porque si se pasan de las calorías, el exceso de azúcar se transforma en grasa y la grasa ingerida se guarda, no se puede quemar por utilizar como fuente energética el azúcar; esa es la MODA, de observar las calorías contenidas en 100 gramos de un alimento en busca de consumir el mínimo de calorías método que resta calorías impidiendo la efectiva regeneración; para observar personas de poca edad con síntomas de personas de “mucha edad” en comparación con personas que se alimentan con grasas y han acumulado muchos años, donde los hemos catalogado como adultos mayores, pero posee metabolismos superiores a personas adolescentes o adultos jóvenes.
Poseer un metabolismo superior te permite ser un adulto mayor que, trabaja el tiempo que desee, entrena fuerte, vive a plenitud sin necesidad de un cuidador porque al mirar a los adultos mayores que poseen un metabolismo superior, la percepción social indicarían que es joven y se sale del estereotipo de vejez. Por lo tanto, reducir las calorías para bajar de peso corporal, es una opción que no permite una regeneración estable.
Anteriormente se mencionó que el cerebro, los otros órganos internos, los músculos y la piel, para que funcionen bien y a la vez se regeneren, NECESITAN CALORÍAS. En una dieta basada en carbohidratos, donde a una persona se le estima que para funcionar adecuadamente debe consumir 2000 calorías y se le reducen las calorías a 1200, bajando el consumo de grasa del 15% recomendado en dietas “equilibradas” a la disminución del 10%, para mantener un 65% de carbohidratos, es una pésima forma de buscar bajar de peso corporal, puede que al principio se pierda peso, pero al no regenerar adecuadamente el cuerpo empezará por ejemplo, a perder la masa muscular y la masa ósea; entonces en la búsqueda por la supervivencia, bajará el metabolismo y con ello guardar la mayor cantidad de grasa posible para dejar de adelgazar ser un flaco – gordo, significa que posee músculos pequeños y débiles, con huesos descalcificados y frágiles, pero con porcentajes de grasa subcutánea altos, es lo que llaman piel de naranja o con celulitis, mezclado con flacidez crónica.
Si en su lugar las personas consumen un 75% de grasa y bajan el consumo de carbohidratos al 5%, el metabolismo empezará a subir, ahora posee muchas calorías para restablecer los músculos, los huesos, los órganos internos, la piel y el consentido cerebro, que come 9 veces lo que pesa. Cuando eso sucede, se dice que la persona está cetoadaptado(a) y el cetogénico(a) cuando ayuna, sigue alimentando el cerebro con la grasa almacenada en “llantas”.
Ayunar permite limpiar el entorno celular, evitando que las células se roben el calcio de los huesos para alcalinizarse por dentro, cuando los ácidos de desecho metabólico asechan la periferia de las células y la pueden quemar para matarla; por lo tanto, permitir con el ayuno que se produzcan menos desechos de ácidos metabólicos, hará una efectiva filtración desde los pulmones, hígado y riñones, evacuando desechos sin sufrir acumulación de acidosis humoral, evitando la OSTEOPOROSIS.
Limpiar el entorno celular y obtener calorías sin límite de uso, al entender que el metabolismo no es estático sino dinámico para decir, que una persona por sexo, estatura, edad y actividad física requiere 2000 calorías, es una falacia ya que dependiendo del estrés físico, biológico y/o emocional, se puede necesitar más de 2000 calorías por día, para pasar a necesitar menos de 2000 calorías otro día y así sucesivamente durante la semana, el mes, el año, la vida entera.
Cuando se cambia de comer carbohidratos hacia comer grasas y se ayuna, el metabolismo en lugar de disminuir se acelera aumentando la hormona de crecimiento, liberando el glucagón para balancear el azúcar y permitir quemar grasa, realizar una autofagia para regenerar células, el almacén de glucógeno ya no es importante, porque se liberan cetonas endógenas y todo esto junto reinicia un sistema inmunológico para permitir una regeneración efectiva, al reducir drásticamente la inflamación que permanece crónicamente por consumir carbohidratos. Permitiendo todo esto mientras se ayuna, realizar actividad física (entrenar) acelerando el proceso de limpieza que realizan los pulmones, hígado y riñones.
Un cetoadaptado(a) no va a sufrir un bajonazo de azúcar, ya que su sistema energético no depende del azúcar, sino de las grasas y al no tener reservas grandes de glucógeno por no consumir carbohidratos, su cuerpo puede generar grandes cantidades de energía al quemar la grasa en cada ciclo respiratorio mitocondrial para obtener y disponer de 144 moléculas de energía o ATP, en lugar de obtener apenas 36 moléculas de ATP provenientes de los carbohidratos.
Energía en grandes cantidades desde las grasas permite que una persona de 45 años de edad de poder realizar 5 series de 10 repeticiones de push up, pase hacer 8 series de 60 repeticiones de push up; un sedentario de 46 años de edad, de no hacer ni 8 repeticiones de press para hombro con 20 libras, pasar a ejecutar 35 repeticiones de press de hombro con 45 libras y bajar a 35 libras seguidamente y hacer 15 repeticiones más; una sedentaria de 40 años de edad, que jamás pudo hacer 1 dominada (ejercicio colgando en una barra y subir con los brazos para trabajar espalda), pasa hacer 5 series de 8 repeticiones, una corredora de ultramaratón en montaña en una distancia de 65 kilómetros de 53 años de edad, que jamás hizo dentro de sus programas de entrenamiento fondos, donde su máxima distancia fue continuo uniforme durante 60 min y lograr quedar en primer lugar en su categoría, después de diagnosticársele, que no volvería a correr por daño en sus tobillos y una rodilla. Todos los antes mencionados pupilos míos y reales campeones.