🍋🟩AYUNAR.
Los AYUNOS son buenos aliados a la hora de evitar la osteoporosis; cuando la comida genera muchas toxinas que se van acumulando alrededor de las células para generar acidosis humoral. Ese cúmulo de ácidos rodeará la célula con la posibilidad de quemarla y destruirla en su totalidad, para generar enfermedades de muerte como lo son el Alzheimer y el Parkinson.
Si los ácidos de desecho metabólico amenazan con quemar la célula, esta empezará a robar calcio de los huesos hacia su interior para alcalinizarse por dentro y soportar la acidez por fuera, si la célula logra defenderse de la acidez que amenaza con quemarla y destruirla, evitará enfermedades de muerte como el Alzheimer o el Parkinson.
El hecho de comer un máximo de 50 gramos de carbohidratos, incluidas todas las comidas del día, entendiendo que 2 bananos poseen 60 gramos de carbohidratos y si se come esa cantidad de banano, ya no se podría consumir 1 gramo más de carbohidrato si el deseo es sanar y regenerar.
Consumir poca cantidad de azúcar o carbohidratos diariamente permite al metabolismo generar energía a partir de las grasas almacenadas en el cuerpo, para adelgazar mientras regenera las células.
Sin embargo, no comer carbohidratos, no es un sinónimo de realizar malas mezclas de alimentos que puedan ensuciar el entorno celular. En una dieta no mayor a 50 gramos de carbohidratos, se pueden realizar malas mezclas de alimentos como por ejemplo:
.. café con huevo,
.. torta de carne con huevo, queso maduro, aguacate, tocineta, lechuga y tomate,
.. huevos con tocineta y té,
.. una tabla de diferentes tipos de carnes, la cual puede traer pollo, res y cerdo,
.. los postres mal llamados keto: llamados así por su bajo contenido de carbohidratos, pero sus ingredientes y los endulzantes artificiales ya son malas mezclas, etc.
Con ese tipo de combinaciones alimenticias, que por lo general se realizan para que las personas se distraigan comiendo y no se aburran de ingerir lo mismo, logra aunque sea un cetoadaptado, producir una mayor cantidad de toxinas que acumulan desechos celulares por exceso de excreción en ácidos residuales que “defecan” las células cada vez que se alimentan; consecuentemente una acidosis humoral que puede contribuir a la producción de un cáncer a partir de un virus, una bacteria, un hongo o un parásito. Podría no darse sin azúcar y con un sistema inmunitario en buen estado y si se da, mantener un cáncer con vida es más difícil, significa que con poca azúcar, sin acidosis humoral, sin parásitos, sin hongos, sin virus y sin bacterias se podría asechar al cáncer para resolverlo.
Una de las mejores formas de acechar una célula cancerígena, es eliminando los carbohidratos y cualquier cosa dulce, esa falta de azúcar en el cuerpo afecta a las células anaeróbicas que están repletas de receptores de azúcar para poder subsistir; la fórmula química del cáncer es: ácido pirúvico + AZÚCAR + fructoquinasa = dióxido de carbono y alcohol.
Si realizamos malas mezclas de alimentos a diario y a la vez varias veces al día, a futuro el exceso de ácidos de desecho metabólico celular puede crear una acidosis humoral, consecuentemente una célula que se defenderá al introducir calcio en su interior para alcalinizarse y con ello padecer descalcificación ósea, sumado a que posiblemente existe deficiencia de magnesio.
A diferencia de las personas que comen con un máximo de 50 gramos de carbohidratos, que no mezclan alimentos y consumen:
.. salmón con espárragos, en lugar de salmón con queso, espinacas y pecanas;
.. torta de carne con brócoli, en lugar de torta de carne con lechuga, huevo y queso maduro; en ambos ejemplos, las dos formas de alimentarse tienen muy pocos gramos de carbohidratos, por lo que los dos tipos de comida mantienen una cetoadaptación al adquirir la energía desde la grasa. A pesar de que ambas formas de comer son parecidas en cuanto a la poca cantidad de azúcar ingerida en aras de evitar la fermentación por la eliminación de las féculas al dejar el pan, los cereales o verduras como papa, yuca o camote, si puede existir putrefacción al consumir torta de carne con huevo y queso maduro, o salmón con salsa blanca a partir de la crema dulce; claro está que la fermentación y la putrefacción se dan en mezclas como el arroz con maíz dulce y atún, zanahoria con petit poas y carne molida, huevo con tortillas y refresco de frutas.
Esas pésimas mezclas producen una gran fermentación y putrefacción que aletarga la digestión produciendo muchas toxinas e inflamando el cuerpo para dar cabida a las enfermedades oportunistas que necesitan de la inflamación para prevalecer al suprimir el sistema inmunitario, dañar los tejidos y órganos creando sitios de alberge donde los microorganismos oportunistas pueden establecerse afectando la salud como la candidiasis, criptococosis (hongos), toxoplasmosis (parásitos), citomegalovirus, herpes (virus), complejo mycobacterium avium, tuberculosis (bacterias). Esa inflamación crónica puede condicionar el metabolismo para presentar: asma, artritis o enfermedad cardiaca.
Entendiendo lo anterior, los ayunos vendrían a limpiar el entorno celular al no introducir ningún tipo de alimento que crea desechos metabólicos y aún menos alimentos que por su mala forma de mezclarlos, produzcan putrefacción, fermentación o ambas a la vez. Sin la ingesta de alimentos, se limpia el entorno celular para impedir la acidosis humoral, porque al no producir toxinas gracias al ayuno, se les permite a los filtros del cuerpo (riñones, hígado y pulmones), limpiar el entorno celular sin volver a ensuciar, porque no hay ingesta de alimentos.
Un riñón, por ejemplo, puede filtrar en veinticuatro horas, el equivalente en kilos a siete toneladas de basura, en el caso del riñón serían siete toneladas de puros desechos celulares que el riñón elimina en la orina. Si la persona ayuna tres días seguidos, podrá sacar veintiuna toneladas de desechos metabólicos desde el riñón, sin agregarle carga de desechos metabólicos por malas mezclas de alimentos al no ingerir comida en tres días.
La posibilidad de sacar siete toneladas de desechos celulares todos los días y no meterle nada, por no ingerir alimentos en un ayuno, hace que, en tres días, el cuerpo “barra” el equivalente a veintiuna toneladas de toxinas desde el riñón, desde el hígado y desde los pulmones. Cuando se ayuna por tres días seguidos la persona se limpia de un acné, deja de oler mal, no mancha las axilas o el cuello de las camisas de amarillo, no retiene líquidos y se siente bien en tan solo tres días.
Ayunar cuando se es un cetoadaptado o en personas mal llamadas cetogénicas, es más sencillo, ya que al no comer azúcar el cerebro recibe constantemente sus 600 calorías diarias para funcionar, gracias al aporte de los cuerpos cetónicos metabolizados a partir de las grasas endógenas. Esos cuerpos cetogénicos, atraviesan la barrera hematoencefálica a través de trasportadores de ácido mono carboxílico unidos a protones en aras a ingresar a las neuronas por difusión o a través de transportadores de ácido mono carboxílico, alimentando al cerebro al ciento por ciento sin faltarle una sola caloría para funcionar, las cetonas para el cerebro es como comer grasa para los músculos o el corazón.
Sin malas mezclas de alimentos, es como si nuestro organismo viviera en “ayunas” todo el tiempo ¿qué significa eso? Que si se está cetoadaptado todos los días del año al no consumir carbohidratos, el cuerpo va a comer grasa y a partir de ahí producir cuerpos cetónicos y al entrar en un ayuno, no interfiere con esa producción de cuerpos cetogénicos por la posibilidad de accesar a la grasa endógena, la persona no interrumpe la función cerebral; ya que el 47% de su alimentación es de la grasa almacenada o la grasa endógena; por eso no siente ansiedad y desesperación por romper el ayuno y aguanta hasta 21 días sin comer y sin sentir debilidad corporal; esos ayunos se podrán sostener con la toma diaria de agua con vinagre de manzana y sal sin flúor, pero si yodada; caldo de huesos para reparar el intestino, el cual se puede tomar por la noche y a partir del 3er día de ayuno consecutivo, hasta completar los 21 días de ayunos, método que por lo general se usa para limpiar al máximo atletas de alto rendimiento deportivo, principalmente los que se someten a pruebas de muy larga duración, como las ultra maratones de 50 kilómetros o más kilometraje, pruebas de aguas abiertas de ultra distancia de 25 kilómetros o maratón de más de 25 kilómetros.
En un cetoadaptado la producción de energía es de 144 moléculas de ATP cada 2 minutos degradando las grasas, con un almacenamiento calórico de 40 mil o más calorías para usarlas como lo desee el metabolismo, si el cuerpo requiere 2 mil calorías por día para funcionar y regenerarse.
En un ayuno de 3 días gastará 6 mil calorías y tendrá 34 mil calorías para seguir funcionando; mientras que una persona que consuma carbohidratos y no use las grasas como fuente energética principal, solo podrá generar 38 moléculas de ATP o energía cada 2 minutos, con un almacenamiento limitado de 2 mil calorías de glucosa. Si se ayuna y en el primer día de ayuno se gastan 2 mil calorías de reserva, ya para el 2do día de ayuno empezará a sentir debilidad, si soporta el estrés que le genera el cerebro al demandar calorías para funcionar (600 calorías diarias) y que la forma más clara de comunicación es producir dolor de cabeza y ansiedad, ya para el tercer día de ayuno, habrá gastado unas 6 mil calorías. Esa es la razón, por la que las personas que comen carbohidratos y ayunan por 3 días seguidos, pierden masa muscular; si el cuerpo gasta 2 mil calorías diarias y a la vez es deficiente quemando grasas por ser un quemador de azúcar, empezará a compensar la falta de glucosa, convirtiendo elementos no glúcidos como las proteínas de los músculos, en glucosa; esa degradación de proteínas desde sus propios músculos para alimentar un cuerpo quemador de azúcar, el cual se quedó sin reservas de glucógeno, no solo perderá la masa muscular, se sentirá débil, ya que la degradación de los músculos hacia glucosa, es un proceso difícil y lento, convirtiendo a esa vía metabólica de obtener energía muy deficiente por lo tanto, los músculos no logran suplir la deficiencia de glucosa. Una persona que come carbohidratos y ayune por 3 días, sentirá mucha debilidad al 2do día de ayuno, porque no tiene suficientes calorías de reserva para funcionar bien.
Los ayunos son una excelente opción para limpiar el cuerpo, aumentar la función sistémica y multisistémica, al optimizar los órganos del cuerpo, un sistema digestivo o un sistema urinario desinflamado capta mejor el oxígeno, si las células respiran adecuadamente, se regenerarán exitosamente para alejarse de las enfermedades y retrasar los procesos de envejecimiento o no envejecer si esa es nuestra decisión.
Si se desea ayunar para limpiar el cuerpo, pero no sufrir de dolor de cabeza, debilidad muscular, bajonazos de azúcar que producen desvanecimiento, es mejor ser un cetoadaptado. La pregunta es: ¿cómo se convierte una persona en un comedor de grasa para llegar a la condición de cetoadaptación? Los comedores de grasa se caracterizan por no almacenar grasa subcutánea eliminando las “llantas” para lucir el cuerpo natural que dotó la genética, pero para no almacenar grasa y eliminar la cintura de “pejibaye”, se necesita una supresión de carbohidratos, la cual no debe superar los 50 gramos de carbohidratos en todo el día. Una vez suprimidos los carbohidratos, el gasto de reservas energéticas a partir de elementos glúcidos se dará hasta llegar a una depleción de carbohidratos, si la supresión de carbohidratos se sostiene, aproximadamente por unas 3 semanas, el cuerpo empezará a generar energía a partir de las grasas y en un lapso de unas 12 semanas habrá recuperado gran cantidad de mitocondrias para ser un quemador efectivo de grasa, recuperando el metabolismo salvaje para funcionar y regenerar, retardando la entropía.
La quema de grasas dotará al metabolismo de energía sin límite en el uso de calorías ante un estrés físico, biológico y/o emocional adaptándose al dinamismo. La flexibilidad calórica que brindan las grasas permitirá al cuerpo utilizar dependiendo de la situación de estrés, la cantidad de calorías necesarias para mantener la estabilidad; si se requieren 2 mil calorías eso obtendrá, si se requieren 4 mil calorías eso sucederá, tanto para consumir pocas o muchas calorías sin que se condicione su fisiología, la cual no es estática, por el contrario es dinámica; no se deben calcular calorías, restar calorías o pretender calcular las calorías necesarias en la vida diaria, es una falacia ante un metabolismo dinámico, que sabe con precisión, cuánta energía requiere para funcionar adecuadamente.
Una suma o resta para agregar o retirar calorías en un intento de control de ingesta, similar a saber cuántos litros de gasolina almacena un automóvil es creer que nuestro metabolismo es tan estático como un contenedor de combustible. Calcular en una persona a partir de su peso, estatura, sexo, edad y funciones diarias si requiere 1000 o 1500 calorías, es un terrible error a la hora de querer un funcionamiento correcto del organismo.
Los seres humanos sobrevivieron gracias a las grasas, principalmente las endógenas o de reserva, un nómada recolector carroñero no comía muchas veces al día, por el contrario, realizaba ayunos intermitentes de hasta 16 horas, otros de 48 horas y hasta 72 antes de lograr conseguir algo comestible, como una raíz, alguna proteína en forma de gusanos, un animal muerto y pocas veces algo que se cazaba en un río o en tierra. Esa forma restrictiva de comer da la posibilidad de regenerar el organismo, a la vez la escasez de azúcar los hacía quemadores efectivos de grasa. Sin azúcar como fuente energética principal, a pesar de largas jornadas sin comer, se podían mover hasta lograr algún requerimiento nutricional sin pasar por una descompensación de azúcar.
El uso de grasa en lugar de azúcar generara mucha energía aunque no se coma, eso explica cómo los lobos pueden recorrer 42 kilómetros diarios sin haber comido por varios días para luego encontrar una presa y cazarla ¿qué quiere decir esto? que un lobo come GRASA, acompañado de proteína, un requerimiento nutricional a partir de fuentes animales; los perros que el ser humano ha domesticado, comen alimento con una base de soya o maíz, revuelto de arroz, con leguminosas, el mínimo de grasa y el mínimo de proteína, un perro que maneja la glicemia en sangre arriba de 7 mmol/L, los mantiene inflamados y podemos observar perros enfermos de todo tipo de tumores, pérdida de los dientes, ojos con extremas lagañas, hasta perros con epilepsia y por supuesto los perros domésticos toman medicamentos, mientras que los poderosos lobos no toman medicamentos para conservar sus dientes hasta morir.
La moda de comer 5 o 6 veces al día, son rutinas establecidas e inventadas por los seres humanos, comer carbohidratos como fuente energética principal es otro invento que nos mantiene inflamados para consumir medicamentos. Un nómada no utilizaba medicamentos, porque ayunaba mucho y jamás comía 6 veces por día y a la hora de comer no era una manzana, un cereal o un emparedado con pan integral, además de ayunar, hacía ejercicio diariamente.
Comer en menor cantidad, practicar ayunos de 72 horas o ayunos intermitentes de no menos de 16 horas y no consumir carbohidratos, logran que los lisosomas de las células realicen un proceso catabólico, con el cual desechan con precisión, proteínas dañadas, el exceso de orgánulos o aquellos deteriorados contenidos en el citoplasma de las células, para restablecer las células y optimalizar su función. Cuando las personas no se atiborran de carbohidratos y además ayunan, permiten la autofagia precisa o que el lisosoma recicle y actualice.
Si la autofagia es imprecisa, por comer mucho o con exceso de calorías, que se dan comúnmente cuando la base alimenticia es con carbohidratos, en lugar de grasas, las actualizaciones celulares no se dan en el tiempo adecuado, similar a no actualizar el celular o la computadora; por lo que en la célula se traduce, en mala captación de oxígeno, poca producción de energía, información deficiente entre células, si por el contrario se ayuna y se dejan los carbohidratos, la tiroides funciona mejor y la captación de oxígeno aumenta, en aras de producir mucha energía y una muy clara información entre células; es por esa razón que muchos atribuyen el déficit calórico y la falta de carbohidratos hacia un proceso regenerativo eficiente al que han llamado longevidad.