🏊♀EL ESTILO DORSO NO COMPETITIVO.
El estilo dorso puede llegar a ser relajante, aún más si lo comparamos con el estilo libre o mariposa donde se está boca abajo con los ojos hacia mirando hacia el fondo de la piscina.
En el dorso al no meter la cabeza dentro del agua ya que se está boca arriba con los ojos mirando el techo, se puede respirar constantemente similar a cuando estamos boca arriba en la cama, mientras el agua te sirve de colchón. Esta condición más relajada puede ayudar con algunos problemas de espalda por fallo muscular o debilidad en músculos que rodean la columna.
Si se utiliza el estilo dorso como terapia se debe enfocar la técnica en el mejoramiento del deslizamiento, para evitar frenar el cuerpo con el rose del agua, se debe simular una postura recta de “barco”, consiguiéndose al subir la pelvis, evitando en todo momento bajar las caderas para no llevar el trasero hacia el fondo.
Si el trasero se hunde existirá mayor fricción, por el contrario, si la pelvis se eleva existirá menor fricción, el cuerpo adoptará una anatomía donde permite mayor deslizamiento evitando la lentitud.
Con las brazadas del estilo dorso el cuerpo debe girar en ángulo hacia el lado del brazo que está entrando en contacto con el agua para ayudar a cortar el agua, esa acción genera menos resistencia, el resto lo hacen los brazos al imitar la acción de “molino”. Cuando un brazo entra al agua, estará arriba de la cabeza con el meñique entrando de primero, el otro brazo que se encuentra dentro del agua estará impulsando el agua hacia atrás por debajo del cuerpo impulsando el cuerpo para desplazarse, de esa forma se puede disfrutar de un estilo de nado que puede ser muy relajante.