RECUPERARSE DE DOLENCIAS Y LA NATACIÓN
La natación como deporte ayuda a la columna vertebral, pero no a todas las personas. Muchos atletas de natación que compiten en pruebas de piscina o en pruebas de aguas abiertas, que nadan muchas horas semanales utilizando un plan estructurado de entrenamiento, pueden presentar dolores en el cuello, en la mitad de la espalda a nivel de los omoplatos o escápulas, en los hombros al frente y algunos hasta en la espalda baja.
No solo algunos nadadores profesionales pueden sufrir por la carga de esta práctica, también se puede advertir que algunas personas que sufren de dolores en el cuello, en los hombros, en la espalda media y en la zona lumbar, a quienes se les han sugerido natación como terapia en contra de sus males, desisten de esta actividad, porque no mejoran o empeoran.
Si bien la natación no resuelve el 100 % de los dolores en el área de la columna, sigue siendo un súper aliado y jamás una persona que padezca de dolores articulares en la columna, los hombros, las caderas, las rodillas, o los tobillos, debería abandonar tan noble deporte.
Lo recomendable es evaluar a las personas para entender ¿qué tipo de padecimiento articular posee? y poder determinar varias cosas:
1. ¿Cuánto debe nadar? Es decir, saber la distancia por día, semana o mes.
2. ¿Qué estilos de natación puede realizar? Si el estilo libre, el estilo dorso, el estilo pecho, el estilo mariposa, o si mejor empiece con el estilo perrito, o el llamado estilo pirateado.
3. ¿Qué actividad debe hacer dentro de la piscina? Si nadar, o solamente simular caminar con flotadores, practicar deslizamientos para alargar el cuerpo, brincar para ayudar con la potencia, mantenerse a flote para ejercitarse sin forzar los hombros, pesas dentro del agua como las utilizadas para la práctica del hydratone y otras formas de entrenar dentro del agua incluidas las bicicletas acuáticas.
4. ¿Qué ejercicios aparte de la natación debe hacer la persona para complementar? Por ejemplo; fortalecer con pesas, fortalecer con Pilates, aumentar la resistencia con bicicleta, aumentar la flexibilidad con yoga, realizarse periódicamente estiramientos tipo Kaltenborn y otras terapias como masaje o el uso de ventosas chinas.
5. Hay que comprender que todo entrenamiento físico y de rehabilitación, debe llevar nutrientes de calidad, como las carnes, los vegetales y las grasas de origen animal. Jamás la alimentación para desinflamar un cuerpo y no producir radicales libres, debe ser de carbohidratos o azúcares, incluidas las comidas que no aporten nada positivo a la dieta como los carbohidratos tipo panes, pastas, repostería, cereales comerciales, gaseosas y los snacks de paquete.
Otro aspecto importante es comer alimentos simples y completos sin procesar, un pescado, un filete de carne roja, en lugar de combinar mal los alimentos como, por ejemplo, pollo con garbanzos, lentejas con carne, papas con pescado.
Si logramos un equilibrio entre el entrenamiento, el descanso, y la comida de alto rendimiento la cual no incluye carbohidratos, agregaremos recursos para aportar a la creación de mejores hormonas; como una excelente hormona de crecimiento, o una excelente producción de hormona testosterona, para así obtener niveles de estrógenos estables. ¿Qué quiere decir todo esto? Que nadar y mezclar arroz con pollo, yogurt con manzana, carne con papas, no contribuye a una nutrición que potencie al 100 % el trabajo en la piscina, retardando así un avance en las capacidades físicas del atleta o la persona que quiere recuperarse de una dolencia.