🥩DIABETES.
La resistencia a la hormona insulina, es un estado, en donde el cuerpo no la reconoce o es insensible a ella, perdiéndose la capacidad de absorber el azúcar en sangre después de comer. Una dosis alta de carbohidratos, especialmente una con gran cantidad de azúcares simples rápidos de digerir como el azúcar blanco puro de mesa o almidones refinados; es también una característica del Síndrome Metabólico que incluye la diabetes tipo ll. La diabetes que genera concentraciones elevadas de azúcar en sangre imposibilitando a nuestros riñones (filtros), a recuperar la totalidad de la glucosa filtrada, dejando escapar algo de ella en orina, quiere decir, que si orinas en zacate y al momento esa orina está llena de hormigas puede que tengas resistencia a la insulina o diabetes tipo ll, en ambos casos se debe empezar a medir el azúcar en sangre.
Hay dos tipos generales de diabetes:
1. un estado insulinodeficiente o un déficit en la producción de insulina provocando hiperglucemia o mucha azúcar en la sangre sin entrar a las células,
2. una sobreproducción de insulina donde la hiperinsulinemia provoca hipertensión, alteraciones vasculares (arteriosclerosis prematura), y dislipidemia que alteran el metabolismo de los lípidos, engordando a la persona por concentración de ácidos grasos y afectando las lipoproteínas de baja densidad o colesterol LDL y las de alta densidad como el colesterol HDL.
De las dos formas generales de la diabetes, la más dramática es cuando el páncreas deja de producir esta preciada hormona, como la diabetes de inicio en la infancia porque, la padecían con mayor frecuencia los niños, este trastorno es predominantemente auto-inmune conocido como diabetes tipo l o diabetes insulínico dependiente ya que las personas necesitan inyecciones de insulina, no solo para controlar los niveles de glucosa en sangre, sino también para regular la liberación de grasas de las células grasas.