🥩INSULINA.
Para entender la hormona de la insulina, hay que comprender que ésta sirve para poder absorber el azúcar en sangre, de lo contrario no entrará a la célula para producir energía o ATP y la persona se debilita si es un quemador de azúcar.
Cuando comemos carbohidratos, toda esa azúcar que contienen debe ser degradada, absorbida o guardada, ya sea:
.. en glucógeno hepático o almacenamiento en el hígado,
.. en glucógeno muscular o almacenamiento en los músculos,
.. guardada como grasa en las vísceras y debajo de la piel, es precisamente en ese punto que nos ENGORDAMOS,
.. otra forma, es usar el azúcar para producir energía, “gasolina” o ATP, para movernos, hablar o pensar, en fin, para vivir.
Sin la insulina es imposible que una persona utilice el azúcar que aportan los carbohidratos, volviéndolos tóxicos y comprometiendo la salud, como en el caso de los diabéticos, quiere decir, que la hormona insulina es similar a una llave que se utiliza para entrar a un automóvil, sin esa llave el dueño del carro no logra utilizar dicho transporte y el vehículo es inservible.
Algo similar sucede a nivel celular, sin la llave insulina el azúcar contenido en los carbohidratos no logran entrar a la célula, si el azúcar se queda en el torrente sanguíneo será inútil en aportar energía (“encender la célula”), y ésta deja de funcionar por falta del combustible azúcar. Las personas que tienen resistencia a la hormona insulina, tienen niveles altos de insulina en la sangre, sin embargo, ese montón de llaves insulínicas son ajenas a la cerradura celular, es como tener una llave para abrir una puerta y que la cerradura no concuerde, como intentar abrir la puerta del vecino con las llaves de la casa de otro vecino.
No poder utilizar la hormona insulina, es lo que se conoce como resistencia a la insulina, o la disminución en la capacidad de la insulina para ejercer su efecto biológico normal en una célula, el cual como hemos dicho es introducir azúcar hacia la célula. Tener resistencia a la insulina es como si el cuerpo se burlara de la poderosa llave maestra llamada INSULINA.