🥩APORTE DE ENERGIA DESDE LOS CARBOHIDRATOS VS GRASAS.
Cuando una persona hace la transición de dejar los carbohidratos o baja el consumo de carbohidratos, estos necesariamente se convierten en una pequeña fracción de suministro de energía alimentaria con el fin de estar en un estado cetoadaptado enzimáticamente para no necesitar glucosa, sino grasas como fuente de energía, en una reacción química de fosforilación de la siguiente forma: ADP + P + energía de reservas en grasas = ATP para generar calor y movimiento.
Intentar una comparación entre la producción de energía (ATP), a partir de carbohidratos y la que resulta de las grasas es tan pequeña como comparar una avioneta con un concorde. La energía producida por el átomo de carbono desde la transformación aeróbica de una molécula de 6 carbono-glucosa pueden dar 38 moléculas de ATP, la energía producida desde una molécula de 18 carbonos-ácido graso pueden dar 147 moléculas de ATP.
Por lo tanto, las grasas aportan 8,2 a 6,3 o el 30% más que los carbohidratos y si lo vemos o comparamos como energía almacenada por unidad de peso; una libra (454 gramos), de grasa pueden aportar más del doble de ATP que el producido por una libra de carbohidratos, quiere decir, que para ejercicios de larga duración el suministro de energía debe ser de las grasas, ya que las reservas de carbohidratos son demasiado pequeñas.
En segundo lugar, cuando no se comen carbohidratos, por lo general se pierde peso y medidas corporales ya que gran parte de esa pérdida de peso proviene de la grasa que rodea los órganos internos y de las “llantas” o de la panza “olímpica”; olímpica porque se brinca la faja y cuelga a los lados.
Normalmente toda esa grasa proporciona al cuerpo hasta la mitad de su energía diaria, es decir, a partir de las reservas endógenas. Si quiere ver como las grasas proporcionan esa energía realice un ayuno de 10 días, solo tomando agua y verá que no sólo se adelgaza, sino que se desinflama corrigiendo bursitis desde el codo hasta la cadera, colitis, o inflamación de tobillos sin tomar ningún anti- inflamatorio (más barato por no comprar comida ni medicamentos para curarse de lo mal que comemos).